ADÁN, EVA Y LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS

Publicado en HUMOR, IRONIA, MONOLOGOS, OPINIÓN PERSONAL, REFLEXIONES, RISAS con etiquetas , , , , , , , , , , , el 26 enero 2012 por pura maria garcia

MI AMIGA NATI ME ENVÍA HOY UNA INFORMACIÓN SECRETA Y DE ÚLTIMA HORA SOBRE EVA, ADÁN Y LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS,

QUE ….DIGO YO…. SERÁ FICCIÓN…¿NO?

A VER QUÉ PENSÁIS VOSOTROS Y VOSOTRAS….

CLASIFICACIÓN DE ADÁN, SEGÚN LOS ÚLTIMOS ESTUDIOS SOBRE NUEVAS TECNOLOGÍAS:  

  • - ADÁN DVD

- Es aquel que se D esnuda, se V uelve y se D uerme  

  • - ADÁN DVD-R

- Es aquel que se D esnuda, V uelve, D uerme y R onca.  

  • - ADÁN CD ?

- Es aquel que C ome y D uerme.  

  • - ADÁN   IPOD ?

- Es el marido I nútil P ara O tras D iversiones.  

  • -  ADÁN MP3 ?

-  Es el que es M u P erro, M u P erro, M u P erro!  

 

Moraleja de la historia:

NO HAY NADA COMO LOS VIEJOS VHS …!!!

- ADÁN…V arias H oras de S exo


QUERIDO REY, DIGO YERNO, MAGO….

Publicado en IRONIA el 22 diciembre 2011 por pura maria garcia

SIN PALABRAS…

UNA DE MAQUILLAJE

Publicado en HUMOR, IRONIA, MONOLOGOS, OPINIÓN PERSONAL, REFLEXIONES, RISAS con etiquetas , , , , , , , , , el 20 diciembre 2011 por pura maria garcia

Como dice un amigo mío argentino: “¡¡¡¡Cómo está el mundo, Facundo!!”

Estoy por jugármela a que la historia humana es, definitivamente, la historia del maquillaje y que, quizás, tendríamos que cambiar la famosa pregunta de “¿Qué fue antes, la gallina o el huevo? por la versión más realista de ¿Qué fue antes, el maquillaje o el ser humano? Y lo digo porque, de repente, soy consciente de que todo es maquillaje…

Esta mañana, viniendo a trabajar, mientras conducía, he comprobada asombrada que seis operarios municipales, uniformados y casi convertidos en estalactitas, descargan de una furgoneta decenas de pequeñas macetitas, con esas flores rojas, que están más repetidas que los cromos de pocoyo, que nos recuerdan que ya es navidad y que, las riegues poco o mucho, a mí, personalmente, me duran lo que me dura una tableta de chocolate situada en cualquier lugar que alcance mi vista. ESTABAN MAQUILLANDO una redonda, una rotóndola como he oído decir más de una vez, para convertir, como artífices agropecuarios de Max Factor, un hibrido entre plazoleta y lunar de arena en un paisaje, micro-ídem, para ser más exactos, navideño, entrañable, emotivo y…la madre que los pario, porque la redonda elegida no era la de un lugar bonito sino la de acceso …¿casualité?, a un gran centro comercial, así que ese atisbo de ilusión, regreso a la infancia, el inicio de mis sueños con Santa Claus (a quien ya me veía yo poniéndole el rostro de Richard Gere) se han esfumado en un segundo…MAQUILLAJE, allí se estaba maquillando este martes de “día de navidad”, faltaban los renos y el jojojooooooooo de Santa…y sobraban los carteles de tamaño XXl de “Compre 3 unidades y pagará 2” o, lo que es lo mismo, “saqueamos su bolsillo y, además, le dejamos creer que es doctora y master en economía y ha conseguido…A-HO-RRAR!!!

Pensándolo bien, maquillamos todo o casi todo: nos maquillamos para sentirnos chicas de domingo cuando vamos al encuentro de Adán, se maquilla Adán cuando se afeita los lunes y se desafeita el sábado, porque el finde es el tiempo de la semana de más “confianza” con eva y donde se puede ser un Adán sin maquillar; nos maquillamos cuando vamos a solicitar un trabajo y sonreímos, enseñando dientes blancos y parpadeando, cuando a  veces lo que quisiéramos decir ante la pregunta ¿Se considera usted preparada para el puesto de trabajo que solicita? es: Y usted, ¿se considera con cerebelo para hacerme una pregunta tan tontorrona…?

Ay, el maquillaje…

Recuerdo que mi primera operación maquillaje debió ser en la antigua EGB, cuando maquillaba mis gestos cada vez que el profe de las (odiadas) matemáticas entraba por la puerta de clase, preparándose para detectar a la víctima del día (en muchas ocasiones yo) que sufría lo indecible, eran mis tiempos de Heidi-más profunda, porque creía que cometía el pecado más horrible al contestar a la pregunta “¿qué operación hay que hacer entonces en el problema?” con el verbo “sumar”. Al segundo, un cachete desplazaba mi masa cerebral, los suficientes milímetros como para hacerme descubrir la luz y soltar un “restar” que, con suerte, evitaba un nuevo vaivén de mi masa encefálica, ayudada por la mano del insigne profesor…conclusión…maquillaba mis gestos y, nada más ver aparecer  a don fracción, me ponía a sonreír como luego de mayor no he podido reproducir (otra sería mi vida si hubiese retenido esa sonrisa tan profident y tan de…ui,ui,ui…)

Maquillé los rebotes joven-eva-en-proceso-de-evización, cuando algún adan adolescente me dejaba de lado y no me subía a su bultaco y, en mi lugar y ante un crecimiento y retorcimiento inusitado de mi morro-morrito, montaba a la más cabecitahueca de la clase que, eso sí, la tenía unos senos que parecían los de Afrodita, el ligue de Mazinger Z y no mis mini-limones-del-caribe-fa de aquel entonces…

En fin…que, si lo pienso bien, tenemos, adan y eva, un verdadero master en maquillaje, porque adan se maquilla y maquilla, una muestra… los sábados (los primeros 60 minutos tras despertar, eso sí) maquilla su actitud de “qué hay que hacer en la casa…dejarme solo…que aquí estoy yo con mi kit del adan-vasco-rey-del-bricolaje…pero, para ser justa, eva no le anda a la zaga, que también se maquilla de gatuna, los sábados, mayoritariamente para lograr, con más facilidad, según que cosas…así que…maquillaje y como decía la de Mecano: ” sombra aquí, sombra allá, maquíllate, maquíllate”….

Y, aún así, qué bonita (y freeki y artificial) ha quedado la rotóndola de Carrefour!!!!

EA, JAPI KRISMAS!!!

CUESTIÓN DE HUEVOS

Publicado en General, HUMOR, IRONIA, MONOLOGOS, OPINIÓN PERSONAL, REFLEXIONES, RISAS con etiquetas , , , , , , , , , , el 14 diciembre 2011 por pura maria garcia

De granja, de pascua, de chocolate, de pollo, avestruz….

Hay muchas cosas que son, al final, cuestión de huevos y, si no, que se lo pregunten a la autora de un artículo que leo, sorprendida, en la revista THE HIDDEN FACTS OF SCIENCE, Claire Madeine, una publicación de probada reputación y contrastada veracidad. Según la autora, el tema de los huevos afecta de un modo especial a parte de la especie adanus extraordinarius. Esta especie animal, ser vivo aunque a veces no lo parezca o no dé muestras de ello, realiza un gran número de actos relacionados, “precisamont” con los susodichos huevos: pasarse por los ídem algunas cosas, casos y casis, tocarse los mencionados, con frecuencia variable, que va del 1 al 100 rpm (requetetoques por minuto); rascucearse (del latín rascarsum) la dicha pareja; hacer ciertas cosas por sus “esos”; pasearse al toque, no de la corneta, sino de los huevos; compararse y hasta participar en concursos y olimpiadas huéviles para ver quién los tiene más grandes…

Relata la instruida científica que incluso existe, dentro de los estudios de arte y diseño de interiores y ornamentos, de las Universidades Suecas -ya sabéis, esas que convierten un estudio o miniapartamento de 50 metros cuadrados en la REPÚBLICA INDEPENDIENTE DE MI CASA- una asignatura destinada a ayudar a aprender técnicas de medición, ergonomía y seguridad huévil para que los diseñadores de muebles ya se atrevan a realizar productos que, aunque no se diga abiertamente, las evas del mundo requieren desde hace décadas (siglos, diría yo). A saber: un sofá con una concavidad junto al brazo, donde se cuelga esa funda freeki para mantener  a mano los mandos de la tele, el dvd, el hj,la wii y otros tele-etc., para que los especímenes (apunta la autora que no son muchos!)  de adanus extraordinarius coloquen los dichos, las gónadas objeto de estudio, y una vez instalados, no padezcan ni roce ni molestia alguna durante las más de 14 horas que, por termino medio, suelen permanecer en postura de “a ver qué echan por la tele”.

En fin, créanme si les digo que a mí, personalmente, las afirmaciones de la señora Madeine me parecen extrañamente exageradas, aunque, comentando el tema con una gran amiga catalana, especializada en docugrafía y callejonomía, he recibido un documento gráfico impactante, que os adjunto en forma de imagen fotográfica, que parece probar que, al contrario de lo expuesto por Claire Madeine, hay especímenes de adanus extraordinarious por todo el planeta y que incluso los huevos de algunos de ellos se cotizan tanto que no nos extrañaría verlos como activos bursátiles….

En fin…

Ver para creer y vivir para A-LUCINAR!!!

LOS EFECTOS PSICOLÓGICOS DE UN CURSO DE COCINA EN EVA (PARTE 1)

Publicado en "EVA EN BUSCA DE ADÁN", General, HUMOR, IRONIA, MONOLOGOS, OPINIÓN PERSONAL, REFLEXIONES, RISAS con etiquetas , , , , , , , , , , , , , el 6 noviembre 2011 por pura maria garcia

IMAGEN TOMADA DEL GENIAL BLOGG DE PEPE, PEPEKITCHEN

¡Gracias, Pepe, por tu foto y tu blogg!

 

Siempre había creído aquello de que la cultura no ocupa lugar y que, precisamente por eso, por no hacer necesario la compra (y pago) de un armario, estantería o lugar donde almacenar el saber, cualquier actividad cultural era, de entrada, algo bueno. No penséis que lo creía sin reservas…ya sabéis que no se me da nada bien mentir, por lo que he de reconocer que a la vez que me decía que no debía dejar de aprender, una vocecita interior, esa pepita grilla que llevamos dentro y que sin pintarse los morros nos da la vara en los mejores-peores momentos, me recordaba una máxima de mi querida abuela Candelaria. ¿Os había contado que yo, de pequeñita, y menos guasa que no os hablo del pleistoceno superior, bordes, llamaba a mi abuela Calala porque pronunciar Candelaria me resultaba difícil? Pues, como os decía, mi abuela Calala tenía muchísimas sentencias (hoy, si viviera, sería una letrada más del Tribunal Superior de justicia, me la juego), que expulsaba por su boquita como si tal cosa, con un acento de casimurciana muy freak, pero auténtico, vamos, más que folk, requetefolk. Una de ellas, de las más profundas, la decía cuando me veía leer con absoluta devoción, y ritmo, libros y libros, especialmente lo que, aún sin comprender ni el título, constituían los “más interesantes” porque directamente eran los que el rígido (que no frígido) de mi papá etiquetaba con un “éste-ni-se-te-ocurra-leerlo-es-un-libro-rojo-y-te-dañará-el-celebro”. Bueno, pues cuando Candelaria Ferri me veía leer hasta las tantas, se acercaba y, por lo bajini, acompañando la sentencia con cachetitos indoloros, pero reiterados, me soltaba algo que no he olvidado jamás: “Ay, Puramari, que no sabes dónde te metes ¿Para qué, eh, para qué lees? ¿Tú no sabes que “leo, leo y cuanto más leo, más burra me queo?”

Sin comentarios, ¿verdad?

Yo, cabezota por un gen incrustado en mi adn desde el tiempo de mi antepasada Cabuda-isis, la única faraona que obligo a su faraón a construir una pirámide circular, con parqué y chimenea, me empeñé en leer hasta las rayas de la mano, actividad que ha tenido, no voy a negarlo, consecuencias regulares, y hasta no muy positivas, más que probadas. Un ejemplo: hace dos semanas cometí el “horror” de inscribirme en un curso de cocina. Hasta aquí nada anormal ¿cierto? Pues error, error, gran error, vuestro también si pensáis que un curso de cocina es algo inofensivo y enriquecedor. ¡¡¡Error!!! Yo no he vuelto a ser la misma, hay un antes y un después en mi vida, solo comparable al antes y después de mi depilación con láser!!!

Empezaré por el principio y no diré eso de  “seré breve” porque cada vez que asevero algo termino, no sé “porquémisterio”, haciendo lo contrario (lo tengo probado desde que le contesté al sacerdote con ese “si quiero” o ese “si, lo haré” durante el show clerical de mi matrimonio)

Cuando llegué a la escuela de cocina, que ahora se llamaba Atelier de restauración, dudé si iba a aprender a confitar pato o debería dejarme restaurar las arruguitas iniciales que se están instalando en temido alquiler con derecho a compra sobre la zona de mis labios (los bucales, especifico). Me atendió una señora que llevaba sobre el rostro más pintura que la sala de la capilla Sixtina cuando se terminó de restaurar. Tras una sonrisa blanquísima (nada que ver con mis dientes con recuerdos de los chutes de terramicina que mis papás autorizaron para ser practicados por los médicos de mi infancia para reducir las amígdalas de caballo que el creador me había puesto en la zona media del cuello), la recibidora me informó del importe del curso y la forma de pago: no aceptaban visa, “porque el acto de la cocina escapa de una transacción comercial”, vamos que, para relacionarlo ya con la cocina, aprendí que “pájaro que vuela…a la cazuela”.

Luego, al decirme la cifra que se suponía que teníamos que pagar para aprender “TÉCNICAS ESENCIALES DE LA COCINA ACTUAL”, tuvo a bien amortiguar el golpetazo económico, que cayó en el inconsciente y me rebotó en el consciente sin ningún tipo de rodeos, con un “el precio lleva incluido un kit básico de instrumentos para la elaboración de la receta, la clave de acceso a nuestra webb, donde podrás descargarte 999 recetas (éstas habían entendido muy mal el concepto del “redondeo”, pensé) y un dvd con recetas, paso a paso.

Eso es lo que me apeteció decirle a mí: paso, paso, pero recordé que aprender es bueno, que cocinar te hace distinguirte, en muchas posiciones, cuando hay una competición de tres o cuatro evas para conseguir la atención de un adán, que hoy está todo tan chungo que todas tenemos un curriculum muy ajustadito e igual…

Una vez el bolsillo vacío, y en cash, la señorita con aspecto de pasarela me hizo entrar en una sala, cuyas paredes estaban completamente atiborradas de diplomitas de cursos y certámenes de cocina, de los más curiosos, como unas jornadas internacionales, celebradas en Pekín, según pude leer, sobre el fideo de arroz y, además, fotografías de los gurús de la cuchara, nacionales y de exportación…hasta había un cuadro cutrísimo, a mí me lo pareció, con un delantal manchado con tres rodales de aceite, eso sí, de la variedad picual, que había pertenecido, según rezaba una plaquita igual de cutre que el marco, al gurú Adrià. Me esperaban tres alumnas, con cara de olla exprés, sintiéndose novatas, como yo, frente a la profesora, que se distinguía por llevar un cuchillazo, largo de cojones, en una mano y una espátula de diseño total, con grandes letras diciendo ALESSI, en la otra. Digo que nos sentíamos novatas porque, aunque estaba segura de que las cuatro sabíamos “másquedefendernos” en ese ring que es la cocina, al ver tanto cacharro y artilugio por la bancada-pupitre de la profe, a una se le olvidaba hasta que en navidad había sido capaz de trufar un pavo, sin ponerle ni una venda ni anestesia, así, tipo doctora house culinaria.

Empezaremos con un souflé delicado de patata y espuma de especies sobre un lecho de cebolla francesa caramelizada al punto con esencia de vinagre de Módena afrutado al…

Joder, y ¿¿¿eso era el inicio???? Mejor nos sentábamos a esperar el camión de Francia con las cebollés y, para que saliese el souflé delicado, lo adecuado sería tomar un coctel de Valium y orfidal, para relajarnos y delicadearnos las patateras de las alumnas, antes que la patata ¿ no?

Lo más plus fue cuando, sin señalar a ningún lado, como si fuese un maniquí de Zara, la profe nos pidió que seleccionásemos el bol adecuado. Jodeer, un bol? Yo, con esa sílaba inicial conocía dos palabras: bolso y boldrío!!! Miré a un lado y a otro, nos miramos. También entre nosotras, el equipo de las ollas exprés y …ya sin poder contenerme, ante el silencio sepulcral que inundó la improvisada y artificial cocina, que más bien parecía la sala de los logos y marcas que se encargaban de esponsorizar el curso, alargué la mano y cogí una cosa-recipiente, de forma indeterminada, que cayó, al segundo al suelo y se hizo miles de pedacitos-cosa al escuchar un no huracanado de la profe!

¡¡¡No, NO, el bol, el bol!!!

Por azar, o por la acción del dios Bol, mi mano se sintió atraída por una puñetera taza sin asas, con un circulito pintado en color ojo. Supe que mi vida no peligraba cuando adiviné el inicio de una sonrisa en la versión no roedora de de ratatouille, la profe del curso.

Comenzaremos ahora, dijo, tras hacernos realizar algunas operaciones complicadísimas, como pelar patatas con un cuchillito minúsculo, que digo yo que la jodida no soltaba el cuchillazo que llevaba, y que tan bien nos hubiera venido al equipo cacerola; laminarlas (por fin me enteré que “hacer lasca” no era hacer un frío del carajo sino hacer laminitas del tubérculo, uno vez desnudo de su vestido de piel marrón, como Penélope la de Serrat???) y formar un lecho (yo, al oír lo del lecho, empecé a frotarme las manos y a bendecir el instante en que, esa mañana, antes de ponerme los jeans, la idea de dejar de lado la fajaboinasosténbraga que a veces me pongo, una bragotas quitalíbido, pero cómodas de narices, había logrado imponerse y, afortunadamente, y más si había que “hacer lecho” con un adán, mis tangas de hilo dental y cristalitos de swarowski habían ganado por puntos y ahora, en el curso, a la espera del adán que vendría a hacer lecho con “moi”, se hallaban tensas totales (tanto que a veces maldecía a los diseñadores de tangas tan ajustadas) y listas para ser destensadas al hacer el lecho de…

Tomad las lascas de patatas más regulares para hacer el lecho…dijo la rataoutilleprofe…y el encanto del lecho, imaginándome yo con una patata en la boca, pelada, eso sí, y un adán cocinero, ataviado únicamente con una espumadera, colocada estratégicamente sobre una parte avícola de su cuerpo…buscándome con la vista para encontrarme el bol y darme con las varillas y….

Tomad las lascas de patatas más regulares para hacer el lecho, repitió, la muy borde, deshaciendo por completo con su grito huracanado la belleza y el erotismo de mi ensoñación patatil…

El aceite chisporroteaba sobre la encimera…

 A mí, os diré la verdad, que el aceite chisporroteaba me la chisporroteaba, pero me empecé a cabrear porque…los chisporroteos no ensuciaban para nada aquella encimera que tenía la marca, BALAY, escrita con letras más grandes que uno de los fuegos

¡Mierda!, pensé, ¿Por qué a mí se me pringa toda la cocina cuando frío y a esta estirada de la cuchara se le queda todo como si fuese la querindonga de mister Proper?

Antes de llegar siquiera a plantearme una posible respuesta, un hecho bestial se produjo.

Conmocionante.

Muy fuerte.

“Fuertísimo” como dice mi tía Josefa…pero eso lo dejo para la siguiente entrada, porque AHORA estoy haciendo una tarta Tatin y el horno me pita y me dice “tatin, tatin” como si fuese una ambulancia…las peras deben estar ya casicarbonizadas…

Si me disculpáis…

 

Por cierto…escuchad la letra y como el adán cuatro huevos le dice a eva que “no le apetece pato chino”…y, seguidamente, OH-REY le pide por su boquita que le haga eva lo que a él le apetece…hay que joderse con la letrita!!! (parecida a la realidad??? qué va…..qué va…)

 

DE LOS POTINGUES Y CREMAS DE BELLEZA Y SU EFECTO PARANORMAL EN LA SALUD DE EVA

Publicado en HUMOR, IRONIA, MONOLOGOS, REFLEXIONES, RISAS con etiquetas , , , , , , , , , , el 31 octubre 2011 por pura maria garcia

La semana pasada caminaba por la calle mayor, lugar donde es mayor el número de todo: el número de niños que te pisan los zapatos mientras intentas detenerte a mirar la nueva colección otoño invierno; el número de chicas pijas o chicas pancarta (ya sabéis con logos  inscritos everywhere); de cagadas de paloma sobre el mismo mechón de cabello por minuto; de tentaciones en forma de letreros que prometen rebajarte, el bolsillo, el cerebelo y la cantidad marcadita en la etiqueta, si compras dos prendas…

Pues caminaba yo, mayorizándome la vista cuando descubrí que una de mis amigas de infancia me saludaba desde detrás del mostrador de una farmacia en la que no había reparado hasta entonces.  La verdad, cuando una se para a pensar en cómo han cambiado las farmacias, se da cuenta de que ahora no deberían llamarse así: más que farmacia, parecen un espejismo, una de las salas del MOMA, una especie de santuario de la virgen-de-lourdes minimalista,  con feng-shui XXL, hasta en la colocación de los potitos bledine en el escaparate. Según los orientales, los alimentos, aquello que nos nutre no debe estar cerca de la puerta…digo yo que, porque si la abren, te lo birlan y te quedas como un pasmarote, por un lado, y, por otro, eso de que la comida esté en la puerta, de la nevera, un suponer, no es un error de feng-shui, sino de cálculo: el chocolate, por ejemplo, si en lugar de estar en la puerta de la nevera está bajo llave, en un armario…pues eso…que dura más y no se convierte en adipósitos carnales a plazo fijo.

Mi amiga, felicísima en el interior de una bata ceñida (nada de los antiguos babis amplios y asexuados de las boticarias y mancebas de las antiguas farmacias) que incluía un adornito de estos de plástico, sobre el pecho, con su nombre y la expresión TÉCNICA EN COSMETOLOGÍA, me recibió, después de dos besos-con-labios-cubiertos—de-lipstick-que-no-se-mueve-ni-aunque-morreases-a-brad pitt, con un “llevo el departamento de cosmetología”.

Y yo una familia con dos gemelos adolescentes, marido, hipoteca, coche-tronco-móvil, cuñada insufrible adosada y, cuando llega la primavera, no la del corte inglés sino la de la madre (que la parió) naturaleza…una alergia al polen y las gramíneas de cuidado, no te fastidia! me entraron ganas de decirle. En lugar de la retahíla, solo balbuceé, ante el espectáculo maravilloso e inaudito de sus morros inalterables de actriz de jolibud: Sí? Cosmequé?

Pasa, Ven, me dijo, con un gesto de azafata-de-congresos. A ver…Me puso una mano en la barbilla y me acercó al rostro una especie de flexito que me recordó a la lámpara que menda utilizaba en su época estudiantil, cuando oía un cric-cric, que yo pensaba que eran las neuronas de mi cerebro dispuesto a caer rendido ante la teoría de los apuntes cuando, en realidad, las que caían eran las moscas, tentadas por el calorcito de la jodida y traidora bombilla.

Ves…ya me lo imaginaba…bolsas perioculares de nivel 4..el máximo es 5 así que…

Joder, pensé, yo muriéndome, en plena calle mayor y sin enterarme…menuda putada vital!!!

Los deditos, de piel sedosa, de mi amiga se pusieron a toquetearme, sin permiso, los ojos. Por aquí…y aquí…y por aquí….¿las ves?

Yo estaba tan frenética que, por no ver, lo que no veía era el momento de darle un manotazo y largarme…vaya manera de autojoderse el día…la amistad no era aquello tan bonito que unía y daba felicidad a las personas amigas???…vaya despago!

Mira, has tenido la gran suerte (vaya, pensé yo, me ha tocado el rasca-rasca farmacéutico, el cuponazo farmacioril!) de que tengo en promoción el mejor tratamiento para bolsas perioculares, con resultados probados (eso …me sonaba a un anuncio de fairy o de desengrasante) y sin los inconvenientes de la intervención en quirófano (¿¿¿¿De qué coño me iban a operar??? ¿Quién me iba a llevar y porqué al quirófano????)

Mi ya en ese momento ex amiga, metió su mano cuidadísima en un cajón del mostrador y sacó un frasquito. Beauty-eyes, repitió como si se tratase del código pin de la puerta de entrada al paraíso de la belleza y el bienestar…Beauty-eyes…toma…tienes que ponértelo todas las noches, antes de dormir…pero no de cualquier forma, eh, que la vida actual nos lleva a no tener tiempo para nosotras, hija (ui, me dije, ahora me llama “hija”, esta tía es una HP multifunción!!!)…observa el masaje…mira…estos son los movimientos…así…con calma, pero con firmeza…desde el interior al exterior de la zona que rodea las órbitas oculares (joder, ahora resulta que soy una miniestación de la nasa y me van a poner en órbita?)…lentamente…como una caricia…(solo faltaba un tio macizorro tocando el Clair de Lune de Debussy para que aquello prometiese…y todo por abrir un frasquito de potingue para los ojos!!!)…pero sin prisa, eh…tómate tu tiempo, la crema ha de penetrar (sin comentarios…pensé…no me nombres el vocablo penetrar!!! Que me pongo periocular total!!!)…Ya me contarás…verás como regresas a la farmacia pronto…

En 15 minutos, me había dejado 50 euros (no fue uno de mis riñones, supongo, porque mi ex amiga carecía de material instrumental para extirparme el riñón en el trastero de aquella farmacia estilosa, porque si no…) y me iba a casa con un frasquito al que llevaba con más cuidado que la hornacina con los restos cenizos de un jeque árabe.

Hasta aquí, puede que creáis que soy una exagerada y que mi paseo por la calle mayor tampoco había sido un drama…Pues tenéis razón, no había sido un drama…El verdadero drama vino después, sí, a la semana siguiente…cuando tuve que regresar a la farmacia, aunque antes tuve, por cocos, que pedir atención médica a mi médica de cabecera. El motivo: después de estar 7 noches, 7, dándome masajes en los ojos con la cremita de las narices, antes de irme a dormir, con la lentitud que me había aconsejado mi amiga, tomándome más de 20 minutos por ojo, que se dice pronto…tuve el ataque de insomnio más bestia de la historia de la humanidad, solo comparable con el insomnio de Drácula…Cada una de las 7 noches, 7, al terminar de masajear mis ojos, el ciclo del sueño se había ido a paseo y solo quedaba en mí un estado de “bostezo-ininterrumpido”, acompañado de una agitación constante y mala leche al ver que Adán dormía como un ceporro y yo, sin bolsas perioculares, eso sí, me desesperaba por no poder pegar ojo…¡MEcagoentoDo!!!

En efecto, como mi ex amiga me había vaticinado (Ya me contarás…verás como regresas a la farmacia pronto…) volví a la farmacia, sin bolsas, pero con una receta de sedotime para intentar curarme del puñetero insomnio en el que mis “ojos sin bolsas” y yo habíamos caído…

Toma, aquí tienes…sedotime…espera, que te voy a enseñar un serum que te hace un lift en …

En las OOOOrEEEjas!!! le dije mientras ponía pies en polvorosa..

No vuelvo a pasear por la calle mayor hasta que no me aseguren y certifiquen que mi ex amiga está jubilada!

Lo juro!!!

EVA ANTES DE UN VIAJE…

Publicado en HUMOR, IRONIA, MONOLOGOS, OPINIÓN PERSONAL, REFLEXIONES, RISAS con etiquetas , , , , , , , , , , , , , , , , , el 17 septiembre 2011 por pura maria garcia

Tengo un calendario en un rincón de mi cocina, así, entre la Thermomix y la nespresso, muy cerquita de un taco de madera con tropecientos cuchillos, me temo que no de Albacete sino de Taiwan, que, según leí antes de comprarlos, eran la megapera para “cortar todo tipo de superficies, desde metal hasta mármol. Si me paro a pensar -cosa que mi médico, el que me revisa la hipertensión intermitente que padezco, me desaconseja porque dice que pensar aumenta la actividad cerebral y eso, en una mujer, es como abrir la espita de la más poderosa arma de destrucción adanística-no sabría deciros porqué los compré. La verdad es que no creo que necesite nunca cortar un filete de acero o una rodaja de piña marmórea, pero bueno…

Cuando colgué el calendario, un calendario de esos de madera, en los que una mete y saca (qué acto tan bonito ese de “meter y sacar”) fichitas de madera con los números del 1 al 31, según el mes del que se trate, me hice el propósito, otro más, de marcar bien marcaditos los puentes, acueductos, vacaciones y otras festividades varias para recordarme a mí misma que “este año sí que voy a viajar, nada de aprovechar las fiestas para hacer cambios de armarios, cocinar como una loca y rellenar cientosmiles de tuppers, lavar las cortinas y realizar la operación “todo-más-limpio-que-los-chorros-de-oro”. Ha empezado septiembre, que además de ser el mes, con respecto al nivel mar, que se halla más bajo, ya que incluye un pedazo de cuesta de morirse y yo, además de haber casi olvidado las casi-vacaciones que casi-tuve, me doy cuenta de que no he mirado en la agenda festivalera y, un año más, el espíritu aventurero, de viajera mochilera, de pequeña exploradora del nationalgeographic de secano, como mi desodorante, ha logrado abandonarme.

He olvidado que pronto habrán puentes, construcciones virtuales que proliferan en los países mediterráneos y latinos, y que antes de que vuelva a joderme ese pesado del almendro, el que regresa a casa, sin que nadie le invite, por navidad, habrá ocasiones para montarme un viajecito.

Estaba yo frotándome las manos, no con crema hidratante, sino con aire metafórico, pensando en que quizás antes de que papa noél me traiga ese regalo precioso que siempre me trae, encargado por mis gemelos y mi esposo, es decir: NADA (ay, candela, ay mamá, cómo tienes de todo y eres tan tuya, no sabíamos que encargarle a papanoél!!!) Injusticia vil que no acabo de superar, por mucho que se reitere, y ante la que siempre acabo exclamando un: y si no sabíais que encargarle al rechoncho de papanoel…¿por qué no se os ha ocurrido probar con los tres reyes magos, jolín?, pues, como digo, estaba yo pensando que antes de navidad iba a conseguir convencer a mi adán de que nos hacía falta, por prescripción candelística, largarnos a algún sitio, gemelosless (que en inglés quiere decir, sin gemelos) cuando recibí la llamada de una amiga invitándome a su casa a pasar unos días. El destino no era la India ni Praga, sino la capital de España, cuna de ilustres personajes como…joder, no me viene a la cabeza más que Esperancita Aguirre y esa es personaje, pero de ilustre..ná de ná.

Y allá que me preparé para el gran viaje…si yo me sentía, después de un montón de tiempo sin haber viajado sola, como la reencarnación del guaperas maduro de “DE LAQUADRA SALCEDO”, los gemelos y mi adán, aunque me hice la despistada para fingir que no me percataba, daban saltos como si fueran teletubbis con cuatro martinis y un daikiri encima. Yo tenía ganas de descansar un poco y disfrutar…lejos del hogar, pero, joder, no esperaba yo que los gemelos se alegrasen, desempolvaran la wii, mi adán rebuscara en los cajones hasta encontrar tres barajas de cartas, comprarse pilas nuevas para el mando de la tele-via-satélite, esa que compró con más canales que los que había en Venecia en sus buenos tiempos y llegase, antes de mi partida, con 14 cajas de cerveza…con alcohol…que me pareció lo más plus de grave. En fin, me entraron ganas de relinchar, digo de renunciar, pero una es de la vega baja alicantina, más orgullosa que la anarosaquintana y no da su brazo a torcer más que cuando el fisio, por sorpresa, le hace una llave terapéutica con la excusa de intentar mejorar la tendinitis de supranoséqué que tengo en el hombro.

Felices me las prometía yo, pero…el proceso “eva preparando su viaje” se inició, indefectiblemente. Dicho proceso, que todas las evas conocemos, y que adán finge desconocer, comienza unas semanas antes del acto de la partida, cuando eva hace mil listas-de-la-compra, que cuelga hasta del cabezal del tálamo matrimonial, esperando, infructuosamente, que adán las vea, tope con ellas y se brinde, sin copas, a realizar las adquisiciones de intendencia pertinentes. Eva termina comprándolo todo, incluso las galletas, croissants y gofres que, hasta ese momento ha considerado veneno cancerígeno, porque…”pobrecitos, que mal lo van a pasar sin mí, ¿qué harán en las comidas, cómo se aclararán con la lavadorasecadora?”  y ahí empieza el previaje, el calvarioprevio al desplazamiento turístico. Eva se empeña en llenar la despensa, atiborra los estantes de la nevera, lava-y-plancha hasta los azulejos del trastero, despliega cacerolas sobre la bancada de la cocina (“así lo verán todo sin tener que buscar mucho, pobrecitos…) apila diezycatorce rollos de papel, de WC y de cocina, con la esperanza que ni uno ni otro servicio, el traserístico y el culinario, se queden, sin, al menos, los servicios mínimamente mínimos y, por supuesto, friega el recipiente de plástico donde se depositan las bolsas de basura (que hasta la víspera del día en que eva se larga, momentánea e inofensivamente, ha permanecido con chorretones  de colores que entran en la gama del negro-negro que no han sido “vistos” por adán, víctima de una sospechosa ceguera y sordera intermitente)

Así las cosas, terminada la limpieza de la casa (eva, en su versión más gilipollas no se llega a dar cuenta de que no se va a rescatar las colonias cubanas sino…sencillamente a pasar unos días y no al fin del mundo precisamente), la pareja de adán se dispone a hacer su maleta, otro proceso de locos porque eva pasa algo así como cuatro horas metiendo y sacando (vaya manía con el “mete y sacar”) ropa de sus tropecientos armarios (para ser justas, hay que señalar, llegados a este punto, que por cada 1 armario para adán, en las casas donde hay una eva “asentada”, se contabilizan, por término medio unos 5 para eva) y termina metiendo en la maleta los pantalones que no se pondrá ni un solo día (suelen ser los que no le vienen, pero a ella le encantaría que le cupiesen en su anatomía lorzística), ropa interior bonita y glamourosa (que desde que los gemelos nacieron ha pasado del estado activo al estado en stand-by de la lingerie picantona en casa de matrimonio-con-hijos) y zapatos de tacón vertiginoso (cosa sobre la que no hace falta ser la hija de Stephen Hawkins para deducir que es una soberana gilipollez porque viajar con tacones es como ir al desierto con un i-pad). Eva finaliza hinchando la bolsa de aseo, ahora, en estos tiempos modernos, llamada neceser, con muestrecitas de crea que llevan un güevo de tiempo en un cajón, que no ha probado en la vida y que, de probarlas en el viaje, corre el riesgo de que le produzcan una reacción alérgica…y todo por esa cosa tonta que nos coge a las eva de empeñarnos en que, cuando viajamos, todo ha de ser “nuevo”, “distinto”, fuera de la rutina…la madre que nos parió!!!!

Total, y en sustancia, como sentencia mi adán cada 2 x 3: Eva, si no cae enferma por agotamiento, un ataque de ansiedad, o una intoxicación por haber utilizado una botella de amoníaco y salfumán limpiando el hogar evístico antes de largarse…se marcha para pasar 3 puñeteros y pobres días con un agotamiento de cojones, remordimientos estúpidos (y lo peor, producidos sin razón alguna) y muertecita y flagelada…y, para rematar, aún no ha llegado a la estación y antes de subir al tren ya está llamando a los gemelos y mandando un sms de mil caractéres para decirle a su adán dónde está el “jamónyorkparalosniños” y que ya le echa en falta…hay que joderse…eva esperando que ellos le digan: NO TE VAYAS, MAMÁ y ESPOSA….y, en su lugar, las natillas de chocolate, los gofres, la wii y las birras vuelan por el espacio aéreo casero que la pobre eva había dejado “despejadito del tó”…

En fin…que os dejo, que me voy a limpiar los cristales del comedor antes de coger el tren para ir a pasar 2 días a casa de mi amiga Elisa, pero vuelvo..¿eh?

¡VAMOS DE PRIMERA COMUNIÓN! (parte II)

Publicado en HUMOR, IRONIA, MONOLOGOS, OPINIÓN PERSONAL, REFLEXIONES, RISAS con etiquetas , , , , , , , , , , , el 4 septiembre 2011 por pura maria garcia

Pues bien, allí estábamos todos y todas, gallináceas y gallitos, en círculo asimétrico, dándonos empujoncitos para entrar y haciendo equilibrios sobre tacones y plataformas de increíble altura y grosor.

La verdad es que, una vez franqueada la puerta de la iglesia, tanto Joyce como yo tuvimos la sensación de estar a punto de asistir a un irrepetible espectáculo:

-”No te pagece como el Cigco del Sol?”

Del sol, no sé, pero del circo, sí. En efecto, los bancos de la iglesia, modernísimos, por cierto, tenían todos dos detalles extremadamente chocantes: un ganchito, tipo minipercha, tan glamourosos como la nariz de Sarah Jessica Parker –¿es paga los bogsos?, preguntó susugando, digo susurrando, mi amiga-  y unos pequeños cartelitos que recordaban a las localidades numeradas de una plaza de toros o un cine de estreno. Se suponía que cada una de las familias de los sufridos comulgantes (que en esa hora, con el calor de los trajes y ornamentos sobre sus pequeños cuerpos, la emoción del instante y los focos de flashes de las cientomil cámaras de vídeo y fotos de familiares y amigos correspondientes, debían estar preparándose, anímicamente, para la levitación mística ascética que se produciría cuando tomasen la primera comunión,) se situarían predeterminada y estratégicamente alrededor del altar-escenario, reunidos, en grupitos marcados por las etiquetas y los apellidos, como si se tratase de tribus del África septentrional (¿existe eso?), compitiendo, ellas, en la altura de la pamela y el fru-frú de los volantes y, ellos, con la corbata más correcta y el traje con más brillos (alguno había que parecía haber estado confeccionado por el  Paco Rabanne más futurista, a base de tiras y tiras de papel albal).

¿Miga, esa es nuestga fila, no?

La caga, la cara, perdón, de Joyce era un poema (vaya juego de palabras: la cara de Joyce, un poema…¿de Joyce?). Chogetones de sudor cogían pog su gostro, como autopistas que dejaban al descubierto, debajo del maquillage, su piel nórdica, blanquita como  la leche.

De gepente, un silencio sepulcral se hizo en la sala-iglesia-escenario. Todo el mundo, ya me gustaría a mí saber cómo narices se produjo, para aplicarlo a las interminables reuniones de escalera de mi comunidad de vecinos, cegó el pico y, diligentemente y en silencio, colocó, colocamos, el trasegó sobre el banco, pasando de los miniganchos y poniendo, ellas, su bolso de fiesta encima de las rodillas (un coñazo, porque con todos los “ahora levanta, ahora te sientas, ahora te agodillas, el bolsito va de aquí para allá como Bisbal en verano).

Un señor con traje hasta los pies, que de drag queen no tenía nada, apareció en el escenario. A Joyce, protestante como era, se le escapo un ¡JODEG! glorioso, una de las primeras palabras, según me aclaró gàpidamente, su marido español le había enseñado a decir (y a hacer…anoto por expreso deseo de la citada valkiria nórdica)

Los niños y niñas -los que había debajo de los trajes de marinero de secano y de princesa sin trono, aletiziadas, pero no tan delgadas- juntaron las manitas y pusieron cara de panolis y bichos buenos. La verdad es que, por un momento, pensé que en la sacristía -porqué en las iglesias de ahora también habrá sacristía, ¿no? ¿O la habrán sustituido por un sacristero automático con pin?- debía haber un especialista en efectos especiales, de esos que reciben óscares a los efectos especiales y al maquillaje artístico: los marineros y a-letizia-das parecían angelitos y, oye, ni rastro de la mala leche y la capacidad de boicotear a los padres de los que hacen gala cada día, eh! El sacerdote, el que yo confundí brevemente, es verdad, con una dragg, se acercó al micro.

¿Ahoga cantagán?

Joyce se preparaba para un miniconcierto…poco sabía ella que en Spain, cuando un cura coge un micro…viene un discurso más largo que uno de Rajoy cuando, como suele suceder, se lía.

“Hermanos y hermanas”… Joyce se puso la mano en el pecho y me dijo al oído algo que no entendí y que, supongo, hacía referencia a que ella desconocía, hasta ese momento, que tuviera familia en Spain y que fuese hermana de tanta gallinácea y gallito desconocido.

La voz del hermano mayor, ensotanado, sonó como la del dios de las cápsulas nesspresso, cuando llega el Gere y hasta a las nubes se les caen las braguitas, o como el del queso Philadelphia: Niños y niñas…estáis aquí porque hoy es un día especial en vuestras vidas…”

Y así debía ser, especialmente para un niño regordete, al que le iba a estallar el traje de marinero (se ve que su madre se empeñó en embutirle un traje de marinero cuando, en realidad, lo que necesitaba era uno de capitán, por sus dimensiones de niño-en-crecimiento).

Hoy…conoceréis, por fin, a alguien que os ama…

Algún que otro niño, me la juego, pensó: “Olé…otro que me tendrá que hacer regalos en el cumple! ¿No me quiere tanto? Pues, toma…”

“Hoy le conoceréis y, por vosotros, porque os ama, morirá, resucitará y…”

Observé a Joyce atentamente: había iniciado una extraña fase de inesperados espasmos. Levantaba los brazos, se llevaba las manos a la cabeza, primero, y a la boca, después, tapándola y, para finalizar, emitía unos gemidos intraducibles, mientras su expresión se convertía en un claro gesto de horror.

¡Madge mía! -comenzó a decir- ¡Están como una cabra! ¡Comomontonesdecabras!

“También porque os ama y porque vosotros le amáis a él, tomará forma y vivirá en vosotros…”

“¡Voy a mogigme!” -dijo mi amiga.

-“¿Cómo podéis decigle a unos pobges niños y niñas que un desconocido les quiege y se vuelve una cosa gedonda? ¿Y que ellos se han de convegtig en caníbales y comégselo? ¡Magde mía! ¡Estáis pigados!

Y sí, pensándolo bien, estábamos gequetepigados. Era verdad que esos niños y niñas o no se enteraban de nada, y nada más estaban esperando terminar para tragarse aquella cosa redonda y desjuntar las manos, y ponerlas palmas arriba,  para recibir los euros-impuesto revolucionario que cada uno de su familiares tenía que pagar para indemnizar el acto de la comunión y las “pleiestasions” o deberían estar a punto de volverse majaras si reparaban que iban a comerse el cuerpo de un desconocido…

Estaba yo en estas disquisiciones cuando, en un lateral, de los bancos-gradas, una muchacha de edad indeterminada, una chica con aspecto aniñado, pero ya con arrugas y pañuelito de boy-scout, comenzó a tocar la guitarra como una posesa. Le siguieron un enardecido grupo de chicos y chicas, emitiendo gorgoritos, entre los que se podía escuchar una frase aclaratoria: “Hoy es un día especial que nunca olvidarás”

Y sí, lo fue, para mi amiga nórdica, a quien por los pelos no le da un patatús cuando creyó que los españoles, especialmente los bajitos, somos caníbales y antropófagos con peineta; para los niños, que flipaban al pensar que iba a venir un amigo que conocían, desde siempre, sin conocer y para mí, que comenzaba a notar los efectos del tacón de aguja sobe mis juanetes y el vacío extraordinario que sentía mi bolsillo tras haberse vaciado para pagar el impuesto revolucionario comunionero, traducido en una videoconsola de las narices que había tenido que regalarle a mi sobrino en ese …”día especial que nunca olvidarás”.

¡VAMOS DE PRIMERA COMUNIÓN! (parte 1ª)

Publicado en HUMOR, IRONIA, MONOLOGOS, REFLEXIONES, RISAS con etiquetas , , , , , , , , , el 31 mayo 2011 por pura maria garcia

A estas alturas, tengo una amiga menos.

Seguro.

No hace falta ser adivina ni haber aprobado con nota uno de esos máster-saca-dinero sobre autoconocimiento, solo es necesario recordar el expediente equis al que he llevado, accidentalmente, a mi amiga Joyce este fin de semana.

Joyce, pronunciado “joooiz”, como ella aclara cada dos por tres, es holandesa y protestante, alta como un pino holandés, de cabellos rizados y abundantes y un gesto que, yo creo, se le quedó impreso, como si se tratase de una mujer-sello, el primer  día que fue a una comida de navidad aquí, en España, nada más aterrizar en este país “donde son las pegsonas las que atrogpellan a las bicigletas”. Es especial. Conectamos desde el primer día, casi como un puerto USB y esa oquedad que tienen los ordenadores donde encaja perfectamente. Cualquiera que nos viese diría que somos muy diferentes: yo no soy alta como un pino holandés, ni siquiera “alta y delgada como mi madre” pero, como ella , soy bastante protestante…protestar es algo que, según mi Adán, he logrado encumbrar en el top 10 de mis “habilidades”.

Hace diez años que Joyce intenta, no sé yo si con mucha voluntad, españolizagse a la vez que sobrevivir a las paradojas culturales con que se va encontrando. Supongo que, con su mente racional, dedujo que al contraer matrimonio con Antonio, un “español que le gobó el algma”, el proceso españolización sería algo así como el proceso de preparación del té. Ella se españolizaría-y-olé por infusión, cada vez que Antonio le sacase a la calle a españolera y tapear (esta palabra es una de las pocas que  Joyce pronuncia en español perfecto, junto a una de sus expresiones preferidas: “esto es de puta pena”), pero, mucho me temo que con el acontecimiento al que Joyce ha asistido, por acompañarme, y en un rasgo de amistad, las relaciones Holanda – España se han terminado forever.

Os lo cuento antes de que el incidente desemboque en un caos político y salgamos, mi familia, mi sobrino, ella y yo en la CNN…

El domingo pasado fue la primera comunión de mi sobrino y creo que va a ser la última, porque, según Joyce, los “españoles hazemos pasag a los niños pog expegiencias ingleiblemente tgaumáticas”. Joder, ahora que estoy intentando transcribir las palabras de Joyce, y experimentar el cansancio de tanta “g” en lugag de “ege”, “r”, empiezo a entender dos cosas: primero, por qué en las comidas-interminables-de-amigos-que-hablan-mucho-y-se-dicen-poco, mi amiga no habla casi nada y, en segundo lugar, lo mal que lo pasó ese tío de la monarquía inglesa, con señora adosada que le llevaba al logopeda para que el peblo le “entendiega”.

Cuando la recogí con el coche, ya empezó a gestarse en su rostro una extraña expresión que le daba un aspecto belmez más que holandés. Lo digo porque se iba pareciendo sospechosa y progresivamente a una de las caras de Belmez. “Te has pgepagado paga la entgega de los oscages, no?” Se refería a que no terminaba de entender que el ir de comunión significa, spanish tradition, colocarse sobre el cuello un colgante más aparente que el que llevaba el brutote de color del Equipo A, vestirse con una cortina drapeada y subirse, haciendo escalada, sobre unos tacones que ríete tú de la Torre Eiffel. Tuve que explicarle que mi familia ya iba, directamente a excomulgarme al no cumplir parte de los requisitos “comunionales” ya que llevaba un colgante, no voy a negarlo, que brillaba más que el diente de oro de Berlusconi, pero pasé de enrollarme en un vestido drapeado, efecto coliflower, y de ponerme esos horripilantes chales con las que todas las asistentes, incluyendo las involuntarias, se ven obligadas a aderezarse, hombros y antebrazos. Hago aquí una pausa (inciso, dicen los que son “intelestuales”) para hacerme una pregunta a mí misma: ¿se llamarán chales porque para colocárselos hace falta estar chal-ada?  Bien, mi familia, con la valkiria-en-fase adulta, de mi mami, iba a excomulgarme:putada vil porque el hecho, me retirarían la comunión, se produciría el día en que mi sobrino inauguraba su paladar y lo santificaba al engullir (SIN MASTICAR, EH!, les había amenazado una catequista que llevaba una falda de color beige caca hasta los tobillos…en pleno mayo!!!) un trozo de ostia.

Joyce entró en el coche y husmeo el aire como un chiguagua (no sé cómo narices se escribe el nombre de esta raza de perros mejicanos en mejicano, sorry!). “Se te ha metido  toda la primavega en el coche, atchiiiiiiiiiisss” dijo con nada de gracia. Supongo que se refería  a que mi pequeño 16 (es un 4×4 de pobres, ostentoso, pero nada comparable con el Tiguan y esos modelos de coche para chalé de los ricos) olía a limpieza-a-última-y-extraña-hora y, en realidad, contenía todo el ambientador de un espray que había muerto, por agotamiento de fru-frú, sin que el lema BRISAS DE MAR le hubiese servido para librarse del vaciamiento corpore-in-sepulto.

Al llegar a la iglesia (esta palabra es así en español, recordad, y no es holandés!!!) Joyce se llevó las manos a la cabeza: “Es igual que el zoo de Amsterdam”. Necesite varias aclaraciones porque no lo entendí a la primera: se refería a que, según ella, todas las aves gallináceas del zoológico de la capital del país tulipanero habían emigrado, por increíble que pudiera parecer, al patio que hacía de antesala a la capilla donde mi sobrino comulgaba. Y me temo que, como ella diría “Joyce tenia gazón”: el desfile de “mujeres-gallina” que andaban, sobre plataformas similares a las de Herman Monster, de un lado a otro, sin soltar unos bolsos ridículamente diminutos e inútiles, correteando tras sus niños-coliflor, todos emperifollados (perdón por la expresión, originaria, según mi abuela Candelaria, de la vegabaja alicantina) y con más puntillas que las bragas de la duquesa de alba. “¿No ves el cabello? Son aves gallináceas, te lo asegugo” afirmaba mi amiga la holandesa. Y volvía, nuevamente a “teneg gazón”, los cabellos de aquellas “cosas con tacón” alcanzaban, por obra y gracia de la práctica ancestral del cardado capilar, una altura considerable. Había incluso ejemplares de “cosa” que, con su cabello cardado in extremis, no permitían ver la puerta de la capilla. “Cómo es la olog, cómo hguele”, exclamaba Joyce. Lo que ella llamaba “olog” era la unión, hecha aire volátil, de miles y miles de botes de laca NELLY que, estoy segura, se habían tenido que aplicar para mantener los cardamientos intactos y más tiesos que si hubiesen sido, con maestría, escayolados en una mutua de accidentes…

Continuará…en breve, la segunda parte de la primera (comunión)

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